Vinos secos

Los vinos secos son los conocidos como vinos de mesa y se los denominan así porque tienen muy poca o nula cantidad de azúcar, factores como la acidez y el alcohol también pueden influir en su percepción.

Este tipo de vino pueden ser tintos y blancos y acompañan muy bien a cualquier comida como así también pueden utilizarse e implementarse en diferentes recetas. A continuación te presentamos algunos de los tipos de vinos considerados secos.

Tipos de vino seco

Pinot Noir

Este vino tinto posee un alto contenido de alcohol y es utilizado como un vino de cocina. Es seco aterciopelado de aromas complejos, y combinable con carnes rojas.

Cabernet Sauvignon

Es un vino tinto de fuerte aroma y es un gran acompañamiento para pastas y carnes rojas. Obtiene un sabor más agradable con la edad.

Merlot

Se identifican aromas a violeta y ciruela, es el acompañamiento perfecto para comidas a base de carnes rojas y aves de corral.

Sauvignon Blanc

Este vino blanco seco tiene una alta acidez, lo que lo hace ideal para acompañar platos con sabores extremos como el picante, ajo, los pimientos, entre otros.

Chardonnay

Es un vino sabroso, versátil y de cuerpo suave, perfecto para comidas con mantequilla y salsas cremosas.

Diferencias entre un vino seco y un vino dulce

El vino seco se obtiene de la fermentación natural, mientras que el dulce está fortificado para evitar que el azúcar se convierta por completo en alcohol, lo que hace que posean una consistencia melosa y los vinos secos sean mucho menos confitados.

El vino seco usualmente tiene un sabor más fuerte pero con un final limpio, mientras que el sabor vino dulce tiende a quedarse mucho más tiempo en la boca. Si encuentras aromas a fruta o madreselva probablemente sea un vino dulce, mientras que si reconoces olores a hierbas, especias o madera se trataría de un vino seco.